Barco por la igualdad de género

Barco por la igualdad de género

Segunda parte: Navegando por la igualdad

Relato de Arturo Hernández Velasco (PADI Scuba Master Diver Trainer y Jefe de Proyecto en COBI).

Claudia, Lizbeth y Mitzi comenzaron esta nueva aventura desde el momento en que completaron su aplicación y al final fueron notificadas como seleccionadas. Cada una de ellas vivió la experiencia de manera diferente, ya que se organizaron para dejar todo listo en su trabajo y poder tener tiempo para esta actividad, platicar con su familia para contar con su apoyo y conseguir equipo de buceo adecuado para la expedición; al final compartieron el gusto y alegría de esta parte previa a la expedición. 

Al salir cada una de sus comunidades viajaron miles de kilómetros (de 900 km a 4,200 km)  para llegar todas a Puerto Peñasco, Sonora. Para ello tuvieron que subirse en una lancha, Ferry, autobús, automóvil o avión y así llegar en la fecha indicada: 19 de agosto. Llegando a Puerto Peñasco se reunieron con el resto de las buzas y tripulación de Quino el Guardián, donde tuvieron la oportunidad y reto de convivir con buzas extranjeras (todas hablaban inglés) en los buceos y expedición.

Durante la expedición bucearon en 18 sitios del mar de Cortez, experimentando nuevas sensaciones y experiencias como el buceo nocturno, buceo profundo, buceo con Nitrox, buceo con corriente y buceo desde un liveaboard. En repetidas ocasiones convivieron con fauna y condiciones que nunca imaginaron, logrando vencer miedos y llenándose de mucha alegría durante cada buceo.

A lo largo del viaje las buzas formaron un lazo de amistad y compañerismo que las caracteriza, el cual sirvió para que pudieran atreverse a hacer cosas inimaginables como bucear en una colonia reproductiva de lobos marinos (Zaluphus californiensis) y bucear en la noche. Afortunadamente en el viaje nunca se perdieron los ánimos ni la alegría de formar parte de esta experiencia y al sonar la campana (llamado para bucear) siempre Claudia, Mitzi y Liz estaban listas para escuchar atentas las indicaciones del sitio de buceo.

Esta expedición sirvió como reconocimiento a la gran labor que ellas han llevado inconscientemente en sus comunidades, ya que a través de los años tanto Clau, Liz y Mitzi han participado en muchos proyectos y expediciones de buceo, logrando inspirar y motivar a más mujeres a ponerse nuevos retos y cumplir sus metas y sueños. Todas las experiencias y vivencias que presentaron al resto de las buzas de la expedición, causaron asombro y admiración.

Al final de la expedición todas se fueron con mucha energía y alegría. Sus experiencias y vivencias del viaje fueron compartidas por diferentes vías (redes sociales, pláticas comunitarias y llamadas telefónicas), las cuales causaron mucha aceptación y admiración por sus seguidores y familiares.  Por lo que estoy seguro que nuestras súper mujeres continuarán con el propósito de seguir inspirando y demostrando a más mujeres y hombres, que podemos alcanzar esos retos que parecen tan difíciles de cumplir o aceptar por otras personas.